La estimulación nerviosa mejora la coagulación sanguínea
La estimulación eléctrica de ciertos nervios podría ofrecer un nuevo enfoque para reducir las hemorragias graves. Un estudio reciente exploró el impacto de la estimulación transcutánea del nervio vago auricular o de la combinación de los nervios vago y trigémino en la función de las plaquetas y los parámetros de coagulación en voluntarios sanos.
Las hemorragias, ya sean causadas por un traumatismo o una intervención quirúrgica, siguen siendo una causa importante de mortalidad en el mundo. A pesar de los avances médicos, las soluciones actuales, como los torniquetes o los agentes farmacológicos, tienen limitaciones. A menudo actúan demasiado tarde o no apuntan correctamente a las zonas no compresibles, además de arriesgarse a dañar los tejidos o a provocar coágulos no deseados en otras partes del cuerpo. Peor aún, actualmente no existe ningún método aprobado que permita estimular directamente las plaquetas, células esenciales para la formación de coágulos.
La medicina bioelectrónica, que utiliza señales eléctricas para modular la actividad del sistema nervioso, abre nuevas perspectivas. Investigaciones anteriores ya habían demostrado que la estimulación del nervio vago reducía las hemorragias en animales al actuar sobre los linfocitos del bazo, que liberan acetilcolina. Esta molécula activa luego los receptores nicotínicos de las plaquetas, aumentando su concentración de calcio intracelular. Este proceso, llamado priming, prepara a las plaquetas para reaccionar más rápidamente en caso de lesión, acelerando así la formación del coágulo.
En este estudio, 24 adultos sanos recibieron ya sea una estimulación transcutánea del nervio vago auricular, ya sea una estimulación combinada de los nervios vago y trigémino. Los resultados revelaron que ambos métodos activan las plaquetas, pero a través de mecanismos distintos. La estimulación del nervio vago auricular acelera su respuesta al colágeno, una proteína clave en la coagulación, mientras que la estimulación combinada aumenta su sensibilidad al ADP, otra molécula implicada en la agregación plaquetaria.
Además, la estimulación del nervio vago auricular demostró un efecto notable en la cinética de la coagulación. Reduce el tiempo necesario para la iniciación, la propagación y la estabilización del coágulo, según lo medido por tromboelastografía, una técnica que evalúa la solidez y la rapidez de formación de los coágulos. No se observaron efectos adversos en los participantes, lo que confirma la tolerancia de estos enfoques.
Estos hallazgos sugieren que la estimulación nerviosa podría convertirse en una solución no invasiva para mejorar la coagulación, especialmente en contextos donde las hemorragias son difíciles de controlar, como traumatismos graves, cirugías o ciertas enfermedades hemorrágicas. Aunque se necesitan ensayos clínicos adicionales para validar estos resultados, este estudio marca un paso importante hacia tratamientos más eficaces y seguros contra las hemorragias.
Attributions légales
Citation de l’étude
DOI : https://doi.org/10.1186/s42234-026-00208-w
Titre : Effects of transcutaneous auricular vagus nerve stimulation or combined vagal and trigeminal nerve stimulation on platelet function and laboratory hemostasis parameters in healthy human subjects
Revue : Bioelectronic Medicine
Éditeur : Springer Science and Business Media LLC
Auteurs : Jared M. Huston; Carlos E. Bravo-Iñiguez; Julien Papoin; Maaryj Ahmad; Brooke Le; Isabella Mirro; Melanie McWade; Caroline Benner; Alejandro Covalin; Christopher J. Czura; Navid Khodaparast; Lionel Blanc